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11/5/12

FANTASMA.

Fantasma

Amo las líneas nebulosas de tu cara,

tu voz que no recuerdo,

tu racimo de aromas olvidados.

Amo tus pasos que a nadie te conducen

y el sótano que pueblas con mi ausencia.

Amo entrañablemente tu carne de fantasma.

-------

Francisco Hernández, México, 1946

Obras del artista Pier Toffoletti





31/1/12

Tiempo de otoño, autumn paintings


Felix Vallotton


* El otoño deja atrás tantas cosas
* los árboles lo eligen para despojarse
* y volverse línea,
* red,
* circulación pura
* para llegar al invierno transformados
* en ríos de fibra que desembocan en la tierra
* y así unirse con su oscura mitad subterránea.
* El otoño desestima el color verde
* y transforma a los árboles en antenas
* que cargan de energía a la batería del mundo
* en los meses de silencio.


Carlos Ardohain



Frantisek Kupka


Emil Nolde


Alexander Young Jackson


Karl Schmidt-Rottluff


Manuel Rios


Juan Soriano


Vincent Van Gogh


Serop Sogomonian



Salvador Dali

5/1/12

INVIERNO.


Caspar David Friedrich


• " Constancia de la escarcha, cada vez
• más blanca, más helada. Parecía
• que el fulgor salino de los cristales
• hubiera transformado la esencia de las cosas
• al cubrirlas: tus pasos cruzaban aquel mundo
• como si de un momento a otro fuera a romper
• en campanas de vidrio, o en helados vibráfonos,
• y la luz golpeaba las colinas inermes
• y les daba relieve: alineados
• en lo blanco, los árboles mostraban
• nervios de taracea, mínimos, irreales,
• y el sol daba de pleno en su leve armadura
• que pronto, en una sola tarde, se desharía."
..
• Charles Tomlinson (Penkhull, 1927)



Fritz Thaulow


Fritz Thaulow

27/12/11

Invierno.


Caspar David Friedrich

Constancia de la escarcha, cada vez
• más blanca, más helada. Parecía
• que el fulgor salino de los cristales
• hubiera transformado la esencia de las cosas
• al cubrirlas: tus pasos cruzaban aquel mundo
• como si de un momento a otro fuera a romper
• en campanas de vidrio, o en helados vibráfonos,
• y la luz golpeaba las colinas inermes
• y les daba relieve: alineados
• en lo blanco, los árboles mostraban
• nervios de taracea, mínimos, irreales,
• y el sol daba de pleno en su leve armadura
• que pronto, en una sola tarde, se desharía."
..
• Charles Tomlinson (Penkhull, 1927)


Fritz Thaulow



Fritz Thaulow

30/11/11

Nace en las ingles un calor callado


Darío Morales

.

.o Nace en las ingles un calor callado,
o como un rumor de espuma silencioso.
o Su dura mimbre el tulipán precioso
o dobla sin agua, vivo y agotado.
o Crece en la sangre un desasosegado,
o urgente pensamiento belicoso.
o La exhausta flor perdida en su reposo
o rompe su sueño en la raíz mojado.
o Salta la tierra y de su entraña pierde
o savia, venero y alameda verde.
o Palpita, cruje, azota, empuja, estalla.
o La vida hiende vida en plena vida.
o Y aunque la muerte gane la partida,
o todo es un campo alegre de batalla.
• Rafael Alberti
• Entre el clavel y la espada (1941)

20/7/11

Gonzalo Rojas,. Estamos contigo.


* Queridos amigos, en esta ocasión tengo mi pensamiento puesto en un escritor chileno, uno de mis grandes admirados, el poeta Gonzalo Rojas.
* Hace pocos días ha sido sacudido por la enfermedad, un infarto cerebral le mantiene ahora en su cama rodeado de familiares y seres queridos que le llenan de energía positiva y cariño.
* Tiene 93 años y uno de los grandes, pintó las paredes de su casa después de muchos grises, de verde y azul como los ojos de su mujer, Hilda May, tenía un ojo de cada color.
* Su poesía mística y concupiscente a la par, como él mismo se define, es esa mezcla que hace temblar las telarañas de las bibliotecas. Es uno de los poetas más leídos del mundo.
* Cuando le preguntaron acerca de Dios, dijo lo siguiente:

* Y Dios, Rojas. ¿Usted cree en Dios?
* "Yo creo en mi Dios y le hablo despacito.
* No hay que hablar fuerte con él.
* En mí funciona un juego medio místico. Cuando la gente lee mis poesías de amor, dice: ¡cómo va a ser místico, este señor, casi libertino!
* Bueno, místico concupiscente, si tú quieres.
* Además, creo que el encantamiento amoroso y hasta el acto sexual es sagrado.
* Nadie puede andar diciendo que se trata de una profanación, ¡profanación de qué! A mí la culpa no me funciona y no tengo la culpa de que no me funcione. ¿El pecado? Menos. "

* Desde aquí, vayan todas nuestras energías y abrazos más sinceros para Gonzalo Rojas.


* La salvación

Me enamoré de ti cuando llorabas a tu novio, molido por la muerte, y eras como la estrella del terror que iluminaba al mundo.

Oh cuánto me arrepiento de haber perdido aquella noche, bajo los árboles, mientras sonaba el mar entre la niebla y tú estabas eléctrica y llorosa bajo la tempestad, oh cuánto me arrepiento de haberme conformado con tu rostro, con tu voz y tus dedos, de no haberte excitado, de no haberte tomado y poseído, oh cuánto me arrepiento de no haberte besado.

Algo más que tus ojos azules, algo más que tu piel de canela, algo más que tu voz enriquecida de llamar a los muertos, algo más que el fulgor fatídico de tu alma, se ha encarnado en mi ser, como animal que roe mis espaldas con sus dientes.

Fácil me hubiera sido morderte entre las flores como a las campesinas, darte un beso en la nuca, en las orejas, y ponerte mi mancha en lo más hondo de tu herida.

Pero fui delicado, y lo que vino a ser una obsesión habría sido apenas un vestido rasgado, unas piernas cansadas de correr y correr detrás del instantáneo frenesí, y el sudor de una joven y un joven, libres ya de la muerte.

Oh agujero sin fin, por donde sale y entra el mar interminable oh deseo terrible que me hace oler tu olor a muchacha lasciva y enlutada detrás de los vestidos de todas las mujeres.

¿Por qué no fui feroz, por qué no te salvé de lo turbio y perverso que exhalan los difuntos? ¿Por qué no te preñé como varón aquella oscura noche de tormenta?

* Gonzalo Rojas





























Todas las pinturas son del artista Serhiy Reznichenko.

7/3/11

Gonzalo Rojas, místico y concupiscente. Estamos contigo.


• Queridos amigos, en esta ocasión tengo mi pensamiento puesto en un escritor chileno, uno de mis grandes admirados, el poeta Gonzalo Rojas.
• Hace pocos días ha sido sacudido por la enfermedad, un infarto cerebral le mantiene ahora en su cama rodeado de familiares y seres queridos que le llenan de energía positiva y cariño.
• Tiene 93 años y uno de los grandes, pintó las paredes de su casa después de muchos grises, de verde y azul como los ojos de su mujer, Hilda May, tenía un ojo de cada color.
• Su poesía mística y concupiscente a la par, como él mismo se define, es esa mezcla que hace temblar las telarañas de las bibliotecas. Es uno de los poetas más leídos del mundo.
• Cuando le preguntaron acerca de Dios, dijo lo siguiente:
• Y Dios, Rojas. ¿Usted cree en Dios?
• "Yo creo en mi Dios y le hablo despacito.
• No hay que hablar fuerte con él.
• En mí funciona un juego medio místico. Cuando la gente lee mis poesías de amor, dice: ¡cómo va a ser místico, este señor, casi libertino!
• Bueno, místico concupiscente, si tú quieres.
• Además, creo que el encantamiento amoroso y hasta el acto sexual es sagrado.
• Nadie puede andar diciendo que se trata de una profanación, ¡profanación de qué! A mí la culpa no me funciona y no tengo la culpa de que no me funcione. ¿El pecado? Menos. "




• La salvación
Me enamoré de ti cuando llorabas a tu novio, molido por la muerte, y eras como la estrella del terror que iluminaba al mundo.
Oh cuánto me arrepiento de haber perdido aquella noche, bajo los árboles, mientras sonaba el mar entre la niebla y tú estabas eléctrica y llorosa bajo la tempestad, oh cuánto me arrepiento de haberme conformado con tu rostro, con tu voz y tus dedos, de no haberte excitado, de no haberte tomado y poseído, oh cuánto me arrepiento de no haberte besado.
Algo más que tus ojos azules, algo más que tu piel de canela, algo más que tu voz enriquecida de llamar a los muertos, algo más que el fulgor fatídico de tu alma, se ha encarnado en mi ser, como animal que roe mis espaldas con sus dientes.
Fácil me hubiera sido morderte entre las flores como a las campesinas, darte un beso en la nuca, en las orejas, y ponerte mi mancha en lo más hondo de tu herida.
Pero fui delicado, y lo que vino a ser una obsesión habría sido apenas un vestido rasgado, unas piernas cansadas de correr y correr detrás del instantáneo frenesí, y el sudor de una joven y un joven, libres ya de la muerte.
Oh agujero sin fin, por donde sale y entra el mar interminable oh deseo terrible que me hace oler tu olor a muchacha lasciva y enlutada detrás de los vestidos de todas las mujeres.
¿Por qué no fui feroz, por qué no te salvé de lo turbio y perverso que exhalan los difuntos? ¿Por qué no te preñé como varón aquella oscura noche de tormenta?
• Gonzalo Rojas


















• Todas las pinturas son del artista Serhiy Reznichenko.

11/2/11

RAGAZZO


• En esta ocasión sucumbo ante el mundo clásico y mágico de Nelson Simón, poeta cubano nacido en el año 1965.
• Este brillantísimo escritor nos ofrece un viaje extraordinario a la Roma antigua a través de "Ragazzo", y ello es así porque de la mano de este joven, broncíneo, delineado, equilibrada proporción de formas y volúmenes, encontramos las líneas perfectas del clasicismo.
• Pero no es un viaje al mármol, a la perfección de la estatua, sino una escapada descarada, prohibida, desinhibida al interior de las formas que tanto hemos contemplado en los monumentos y admirado en su estatismo.
• Ragazzo, amigos, es el templo hecho carne, El Templo de la Sibila, en cuyo interior Nelson Simón encuentra los labios de los muchachos que agasajaron el Coliseo nocturno con la vibración de su cuerpo. y nosotros, los lectores, asistimos al temblor y a la sacudida de la adivinación del oráculo.
• Ragazzo es el deseo actual de los que aman la carne sabia, instruida, adorada por los dioses.
• Mezcla atrevida y sicalíptica de carne y cuerpo, de talla y labor en sus ojos, en su pecho, en su ombligo, en el nacimiento de la llave del Imperio romano, en sus piernas imponentes, y en sus manos, las que han sabido atravesar el espejo de los siglos.
• Espero que disfrutéis de este viaje a la construcción del mundo, al éxtasis de la belleza del deseo de la mano de un joven que atraviesa el tiempo, llámese Adriano, Fabrizzio, Giuseppe, o Giuliano...
• Salve ragazzo!



Moreno Bondi




RAGAZZO
• La palabra ragazzo, no tiene traducción: lo aprendí bajo la luz intensa del verano de Roma, aún fascinado por el mármol piadoso de la fuente de Trevi; mientras recorría, -invisible y absorto- Piazza Venezia.



Van Rainy Hecht-Nielsen
• Perdido en la conversación sin sentido que sostienen los turistas; cansado de admirar los estragos del tiempo que hace polvo la carne y silencio la piedra, me senté en un banco a ver cómo la tarde descendía hacia el Trastévere. Con ella, envuelta en sus pañales, iba mi alma, y alguna ilusión vana como el país del que había llegado. (Por entonces había comprendido que la isla siempre habrá de dolernos como un cardo, que, pobre, se enquista en nuestro pecho).



Álvarez Cebrián
• La palabra ragazzo, no tiene traducción: no la busquéis en vano en los diccionarios, no preguntéis por su significado ni en las plazas más nobles, ni en las sórdidas tabernas donde el humo del tabaco y el olor de la cerveza, se entrecruzan como un cisne invisible que te empuja hacia la tentación.



Álvarez Cebrián
• Los sensuales muchachos de La Habana,
• abiertamente tristes como sus playas,
• nunca podrán ser nombrados con la palabra ragazzi.
• Los alegres chicos de Andalucía, con labios
• que se ofrecen cual carnosas olivas,
• nunca van a reír con la dulce perversidad
• de un ragazzo. Los modernos jóvenes de Nueva York,
• con sus músculos perfectos como el acero que sostiene a su ciudad,
• no pueden abrazar con esa pasión antigua,
• mezcla de sangre
• y lirio tostado por el sol mediterráneo,
• que arrastran los ragazzi.



Angel Ramiro Sánchez


• El ragazzo se sentó a mi lado en el sencillo banco de Piazza Venezia, y la ciudad de Roma, hasta entonces sólo esplendor de ruinas y de sueños, fue otra de repente. Tuvo el misterio y el glamour que yo había imaginado para ella.



Álvarez Cebrián

• Habló y apenas pude comprender,
• al extender su mano, firme como los puentes que atravesamos,
• que me invitaba a andar,
• cuando junto a la tarde descendimos hasta el Trastévere.
• Vimos pasar los botes y algún pájaro gris, cual fantasmas románticos.
• Sentimos en nosotros el aroma culpable de los hombres
• que antes se habían amado junto a las calmas aguas.
• Nunca dejé su mano. Nunca dijo su nombre ni quise preguntarle.



Anthony Ackrill



• Pudo llamarse Adriano, Fabrizzio, Giuseppe, o Giuliano:
• nombres que siempre dejarían su música en el esmalte de mis dientes.
• Su perfil me acompaña aún como las imágenes de esos jarrones
• que he visto en los museos. Su boca me sigue recordando
• la luna atada sobre el Trastévere. Su pelo descuidado,
• su cuerpo perfecto y dispuesto
• solo pueden caber en esa palabra intraducible: ragazzo.
• Yo aprendí aquella tarde lo que ya Pasolini
• había visto en los pepillos romanos,
• lo que le hacía vivir, cada noche, al borde del abismo,
• siempre dentro del puño pálido y seductor de la muerte.




Felix Ziem
• Nelson Simón (Pinar del Río, Cuba, 1965)
• Poeta, escritor para niños y editor.
• Cuenta con una extensa obra publicada en la que se destacan los poemarios Ciudad de nadie ( Editorial Loynaz, 1992 y 2008), El peso de la isla (Editorial Loynaz, 1994 y 2002), Con la misma levedad de un naúfrago (Editorial Letras Cubanas, 1996) y A la sombra de los muchachos en flor, premio Julián del Casal 2000 y Premio de la Crítica 2001 (Editorial Unión, 2001 y 2002).
• Obtuvo la primera mención de poesía en el premio Casa de las Américas 2008, por el poemario inédito, <>



Silvia Fasano


Eric Fischl


Hasan Saygin